Profesor: David Domínguez
2º ESO - Aula: VALORES ÉTICOS
Microrrelato:
Ya había pasado mucho tiempo desde que el padre de Migueliño se había ido. El
propio Migueliño, cada día, se paraba a mirar el cuadro de su padre, llorando,
pensando que nunca iba a volver, que nunca podría volver a verlo en persona.
Estuvo parado durante unos minutos hasta que su madre se acercó a él, diciéndole
que había recibido una carta de su padre, en la que podía ver escrito, con un estilo
refinado, un mensaje que decía: “Dentro de poco tiempo, partiré en barco hacia
casa. Tengo muchas ganas de veros. Un beso” Arsenio
La madre y el hijo se pusieron a saltar eufóricos de alegría, celebrando que ya
podían volver a ver a Arsenio.
Como la travesía en barco era larga, estuvieron esperando durante unas semanas,
recibiendo alguna carta más, diciendo cuánto le faltaba para llegar.
Iban pasando las semanas y Migueliño y su madre estaban haciendo tareas del
hogar o tareas escolares esperando al mismo tiempo la ansiada llegada de Arsenio.
Una tarde, ellos estaban en el puerto, viendo como las olas se rompían en el mar. Al
instante, se acercaba un barco enorme que llevaba bastantes tripulantes. Cuando el
barco desembarcó, se bajaron todos y esperaron a ver si estaba el padre de
Migueliño. No vieron a nadie pero de repente, se acercaron un hombre y una mujer.
La madre les preguntó que quién eran y se fijó un poco más. Al cabo de unos
segundos, se dio cuenta de que era Arsenio, el padre de Migueliño con otra mujer.
Le dijo que eran pareja y también que se habían conocido hace años. La madre de
Migueliño y él se quedaron petrificados. Arsenio y su novia fueron a vivir a una casa
cercana y el padre dijo:
-Que seáis felices en la vida. Adiós
Obra de referencia:
ALFONSO R. CASTELAO / COSAS / Los microrrelatos parten del texto 'El padre de Migueliño llegó de las américas'