Profesor: Jorge Tomás Fernández Torres
1º ESO - Aula: 1 ESO D
Microrrelato:
Estaba la Señora Pata incubando sus huevos y todas sus amigas de la
granja deseando ver a sus patitos.
Llegó el esperado día. Se empezaron a romper los cascarones y todas se
arremolinaron frente al nido para ver el acontecimiento. ¡Seis preciosos patitos
asomaron! Con tal ilusión, tardaron en percibir que un huevo, el más grande, aún
estaba intacto. Ellas y los recién nacidos pusieron su atención en el mismo,
esperando a ver si se movía.
El huevo se agrietó, apareciendo un patito grande y feo. La Señora Pata
avergonzada, lo alejó, centrando su atención en los otros seis. El patito
entristeció al percatarse de que allí no lo querían. Pasaron los días, empeorando
su aspecto, pues crecía rápidamente, era flaco y bastante torpe.
Sus hermanos se burlaban: “¡Feo! ¡Torpe!”. El patito decidió buscar un
lugar donde lo apreciaran de verdad, sin mirar su aspecto. Una mañana
temprano huyó por un agujero del corral. Llegó a otra granja, donde una anciana
lo recogió. Creyó haber encontrado el sitio adecuado; pero se equivocó, porque
la anciana era mala y quería merendárselo. Salió despavorido.
Llegó el invierno. El patito feo casi muere de hambre, quedándose aún
más flaquito. Dormía bajo un árbol, abrazado a sí mismo... “¡Ánimo! ¡Encontraré
una familia que me quiera y me acepte como soy!”.
Pasó muchísimo tiempo. Cinco años. Todos los animales le decían que
ya debería ir al colegio, por lo que se presentó en el colegio “Felicidad”,
acogiéndolo cálidamente la profesora Lion: “Entra a clase, patito, vamos a
comenzar”, mientras se dirigía a su silla, al fondo del aula. Los compañeros
empezaron a decirle: “Eres muy feo, aléjate de mí”. Cuando la profesora Lion
escuchó aquello, empezó a concienciar a sus alumnos de que todos somos
iguales, independientemente de nuestra apariencia.
“Perdón, patito, serás nuestro amigo”.
Obra de referencia:
El patito feo (Hans Christensen Andersen)