Profesor: Andrés Reguera Mínguez
2º BACHILLERATO - Aula: 2ºBACH
Microrrelato:
Mejor vamos a por un café
“Recuerdo el día que le vi por primera vez, cuando me sonrió como si fuera la mujer más bella del universo. Desde ese día supe que estaba perdida. Años después, estamos casados. Eso era lo que quería ¿no? Encontrar el amor, un hombre que me protegiera y me cuidase. Pero, el amor no tiene que ser doloroso o eso me han enseñado los libros. ¿Es esto la felicidad? Mi marido viene borracho todos los días a casa, después de haberse pasado toda la tarde con fulanas y discute conmigo. Incluso me agrede. ¿Debí hacer caso a mi familia? Todos desaprobaban esta unión, oh, Rosa, te mereces algo mejor, me decían. Ahora apenas me hablan, aunque vivimos en el mismo edificio. Menos mal que tengo mis libros. Dickens, Dostoyevski,... Ellos son ahora mis mejores amigos. Sin embargo, a pesar de todo, le sigo queriendo. Y sé que él también me quiere. No importa todo lo malo que suceda. Él pronto se dará cuenta, dejará a las otras y estará siempre conmigo, mirándome como lo hizo aquella primera vez. Solo he de esperar”.
-Qué fuerte. ¿Y me estás diciendo que a la semana siguiente apareció muerto en la calle?
-Como lo oyes. Esta es la última entrada del diario de Rosa, que fue encontrado cuando ella murió, allá por los 70. Ahora lo tenemos nosotros, la policía.
-Increíble. Si es que encima leía a Dostoyevski. Se marcó un Crimen y Castigo en toda regla, fijo.
-Es un misterio. Estamos revisando casos sin resolver, ¿recuerdas? Venga, pasemos al siguiente. Mira, del mismo edificio, pero en 1949: “Pareja de adolescentes aparece muerta en el hueco de la escalera”. ¿Suicidio o asesinato?
-Mira tío, qué mal rollo, ¿es que en ese edificio estaban todos mal de la cabeza? Mejor vamos a por un café.
Obra de referencia:
Historia de una escalera, de Antonio Buero Vallejo