Profesor: Fernando José Palacios León
1º BACHILLERATO - Aula: Los cuentos de Jeremías (nuestro escritor de la clase)
Microrrelato:
Niebla
En la densa bruma matinal, la ciudad se sumerge en un silencio sepulcral, solo interrumpido por el murmullo distante de los automóviles. Las calles, envueltas en un manto grisáceo, se desdibujan, diluyendo los contornos de los edificios y los rostros de los transeúntes. Es como si el tiempo se suspende, atrapado entre la niebla que todo lo envuelve.
En medio de esta neblina urbana, las luces de los faroles se difuminan en destellos fantasmales, añadiendo un toque de irrealidad a la escena. Los sonidos se amortiguan, como si el mundo entero estuviera sumido en un letargo momentáneo, atrapado en un limbo entre la vigilia y el sueño.
En este paisaje efímero, los edificios se alzan como monumentos al pragmatismo humano, testigos mudos de la vida cotidiana que transcurre entre sus paredes de concreto y acero. Las personas, apenas visibles entre la bruma, avanzan con pasos vacilantes, como si fueran sombras en busca de un propósito en un mundo incierto y cambiante.
La niebla, lejos de ser un velo romántico que embellece la realidad, revela la cruda verdad de la vida en la ciudad: una existencia envuelta en la monotonía y la incertidumbre, donde los sueños se desvanecen como la neblina al primer rayo de sol. Es en esta atmósfera opaca donde se encuentra la esencia misma de la realidad, en toda su crudeza y complejidad.
Obra de referencia:
Basado en la idea de Niebla de Unamuno, pero más alegórico.