Profesor: Ramiro Martín Gozalo
2º ESO - Aula: SEGUNDO ESO C
Microrrelato:
Ya no sabía qué hacer. No tenía nada ni a nadie.
Desde que nací nadie me había tenido en cuenta. Siempre había sido la apartada de la familia en la que nadie se fijaba. Mis hermanos mayores se avergonzaban siempre de mí, mis padres me repetían constantemente que no servía para nada, por lo que una noche decidí correr. Corría, corría y corría y sentía que volaba libre al fin, hasta que caí rendida bajo un árbol dónde me quedé dormida. Cuando sentí el agradable calor del sol, me levanté y miré a mi alrededor. Solo había árboles y más árboles por todas partes. Comencé a caminar sin rumbo fijo hasta que el sol desapareció. Según avanzaba, se escuchaba más y más el sonido del río. Continué caminando hasta que llegué a él. La forma en la que fluía el agua era hipnotizadora y calmada, y yo ya estaba cansada de tanto andar. Así pues, decidí terminar mi viaje. Salté, y sentí que todas mis preocupaciones se iban con la corriente mientras me hundía poco a poco. Justo cuando creí que todo iba a acabar al fin, noté unas manos calientes que me sacaron del río cuidadosamente. Esas manos resultaron ser del hombre que me dio comida y cama y el cual le dio sentido a mi vida sacándome una gran sonrisa cada día.
Obra de referencia:
La lectura realizada en clase por la concursante ha sido la obra de teatro La dama del alba, de Alejandro Casona.