Profesor: Blanca Abad Guerra
1º ESO - Aula: 1ºA
Microrrelato:
LA MANZANA DE LA FELICIDAD
Un día, un pastor joven y humilde llamado Paris, paseaba por la fresca sombra de los árboles, mientras sus ovejas pastaban, cuando Hermes apareció por allí. Le pidió a Paris que acudiera al Olimpo lo antes posible para arreglar un asunto que, si no se solucionaba pronto, seguiría causando más disputas entre Hera, Afrodita y Atenea. Paris, sorprendido por la petición de Hermes, aceptó y se fue al Olimpo.
Cuando París llegó, Hermes le dijo que tenía que que darle la manzana de la felicidad eterna a la que tuviera el corazón más noble. Las tres estaban colocadas en una fila, una al lado de otra. Paris se quedó perplejo al contemplar la belleza de Hera, Afrodita y Atenea, pero se dijo a sí mismo que no se dejaría influenciar por ello. Al principio, Paris estaba confuso, así que les preguntó a cada una de ellas para qué querían la manzana.
Primero contestó Afrodita, que le dijo que la quería para atraer a más hombres con su alegría; después, Atenea, que la quería para causar la felicidad en su bando tras ganar la guerra y, por último, Hera, que, con total sinceridad, le dijo a Paris que quería la manzana de la felicidad eterna para que reinara la alegría en su familia y sus amigos.
Al final, Paris decidió darle la manzana a Hera porque era la única de las tres que no sólo pensaba en sí misma y le había conmovido su simpatía hacia los demás y su gran corazón.
Obra de referencia:
Christian Grenier. Cuentos y leyendas de los héroes de la mitología. En concreto se inspira y versiona el capítulo de "La manzana de la discordia"