Profesor: Rocío Morán Torres
2º ESO - Aula: 2º B
Microrrelato:
Me encontraba sola en mi habitación, en el exterior no se percibía ni un solo ruido. Tenía un poco de miedo, pero decidí salir de mi habitación. Miré a un lado y al otro del largo y oscuro pasillo en el que se percibía únicamente una luz tenue que provenía de un pequeño farol que colgaba de una pared. Misteriosamente, me sentía atraída por ella, entonces, me dirigí hacia la luz.
Al llegar a la localización en la que se encontraba el farol, vi un colgante similar a un relicario pero en lugar de tener cenizas en su interior, incluía la foto de una mujer sosteniendo un bebé. Decidí desengancharlo del farol y llevarlo a mi habitación, ya que estaba terminantemente prohibido salir durante la noche.
Al día siguiente, amaneció temprano y sin pensarlo dos veces cogí el colgante para preguntar a las otras alumnas del internado si conocían a esa mujer o al bebé que sostenía. Como esperaba, todas contestaron con la misma respuesta, no sabían de quién se trataba. Desesperada acudí a la directora del internado. Sorprendida, la directora agarró el colgante rápidamente. Me miró y yo respondí con otra mirada, intrigada por lo que me contaría ella. Fueron unos instantes incómodos, debido al penetrante silencio que había en su despacho.
Finalmente, decidió dar una respuesta, quedé impactada por ella. Una respuesta que nadie imaginaría oír.
Impactada por sus palabras, escuché atentamente lo que ella decía. Me contó que la mujer que había en ese colgante era ella misma cuando recién dio a luz a su bebé, Elena. Al oír ese nombre, no podía sostener mi emoción, resultando que yo era, sin saberlo, la hija de la directora del internado.
Obra de referencia:
Oliver Twist de Charles Dickens