Profesor: Monica Bertomeu HernÁndez
2º ESO - Aula: 2E
Microrrelato:
Después de que Calabacín y Camille se fueran con el policía, el orfanato se veía diferente. Todo estaba más apagado, se notaba que se habían ido. Pero, de repente, empezaron a venir muchas parejas a ver el hogar. Hubo meses en los que el edificio estaba lleno de personas y, al cabo de días, el lugar se iba despejando.
Una familia muy amable y divertida adoptó a Alice. Una pareja sin hijos adoptó a Ahmed, y, por último, adoptaron a Simón. Los empleados siguieron con su trabajo como profesores y cuidadores.
Habían pasado ya veinte años desde aquello, cada uno seguía con su vida. Felices. Camille vio por televisión que detuvieron a su tía por intento de robo, lo cual le tranquilizó, ya que, aunque había pasado un tiempo lejos de ella, seguía viviendo con miedo. Un día, Camille acudió a una sesión de psicología grupal, porque se dio cuenta de que, aunque hubieran pasado varios años, no conseguía superar lo que vivió de niña. Allí se encontró a Simón, Alice, Ahmed, y a Bea. Todos iban allí para aprender a superar lo que vivieron. Después de encontrarse retomaron el contacto. Tomando algo, se pusieron al día y no les sorprendió la noticia de que Camille e Icaro se iban a casar. Todos fueron a la boda y se lo pasaron muy bien.
Dos años después de la celebración, Camille e Icaro tuvieron un hijo, Simón encontró el amor, Bea formó una familia, Alice adoptó gatos junto a Ahmed de quien nunca más se separó. Todos vivieron felices, con sus traumas superados y sus familias
Obra de referencia:
LA VIDA DE CALABACÍN. GILLES PARIS