Profesor: Cristina Suárez Toledano
2º BACHILLERATO - Aula: 2º Bachillerato H
Microrrelato:
A veces un “hasta que la muerte os separe” nos ata a un destino indeseado. Sentir que debes amar a una persona solo por unas palabras que, en su momento, fueron más sinceras de lo que debían. Cuando el velo blanco no era lo único que te cegaba y ocultaba a quien realmente tenías delante. Porque nunca se llega a conocer a alguien del todo. Porque un hallazgo puede ser igual de doloroso que un puñal.
Saber que a quien has amado desde tu juventud, a quien le has entregado todo lo que tenías de ti, por quien darías hasta tu alma con tal de satisfacer es tan desconocido como juraste que nunca sería.
Descubrir que su mirada ya no solo va en una dirección. Notar un vacío en la cama cada noche. Responder preguntas inocentes de seres incapaces de comprender el horror que les rodeaba. Crear mentiras ocultas bajo una sonrisa y un sentimiento de protección.
Cada día, cada noche, el dolor traspasa más. La ausencia, el miedo, los golpes, son más difíciles de ocultar y la desesperación crece. Sentir que no hay salida, que nada te salvará de ese demonio que cada día te consume más.
Quizás fue suerte, quizás fue valentía, pero el horror poco a poco fue quedando atrás. No podía dejar que ese infierno la consumiera. Esas expresiones de pánico que suplicaban tras cada golpe necesitaban un descanso. La fuerza que creía inexistente se mostró cuando esa noche, cargando dos mares de lágrimas y confusión se alejó del que había creído ser su hogar.
Hasta ahora, estar sola era una pesadilla. Pero esas risas infantiles, esas marcas que ya no necesitaban maquillaje, esa paz... Esas son las cosas que la hicieron cambiar de opinión.
Obra de referencia:
Bodas de sangre (Federico García Lorca) sirve de inspiración para el relato por su relación de amor y por la expresión del dolor que provoca.