Profesor: María Del Carmen Fernández González
1º ESO - Aula: 1º ESO A
Microrrelato:
Me desperté en el hospital y había un dinosaurio al lado mío.
Era un dinosaurio grande, gigante. Me asusté.
Era mi amigo Zaro, que vino a las 9:00 de la mañana para estar conmigo.
—¡Felicidades! ¡Es tu cumpleaños! —me gritaba, desde la otra punta de la camilla.
Es verdad, hoy es mi cumpleaños. Se me había olvidado. Qué pocas ganas tengo. Hoy me viene a visitar Kiri, MM y Zaro y, la más importante, la persona que me ha salvado la vida: Luna.
Kiri, su madre y mi madre se encontraban en la cafetería, cuando Zaro le envió un mensaje para decirle que ya estaba en mi habitación, que viniese.
Y aquí estoy, tomando unas pastillas contra la ansiedad los monstruos, junto con el chico de la cicatriz en la ceja y la chica de las cien pulseras. Hemos estado un minuto en silencio, mientras le contaba las pulseras, que he descubierto que tenía ciento veintitrés.
Qué guay es parar el tiempo, ir más despacio, y darte cuenta de las cosas en las que nunca has mostrado interés.
—Me alegro de que estés bien —dijo Kiri, apretando los labios, aunque no sabía la razón- por cierto, felicidades.
—¡Ah, gracias! —le dije, sin mayor interés- bueno, contarme cosas de vuestra vida. Hoy MM me ha venido a visitar, aunque no entiendo la razón.
—Querrá disculparse —chillaron a coro mis amigos.
Ellos me han estado acompañando todo este mes en el hospital en el hospital, sin saltarse clase, claro.
Y ahora el niño de los nueve dedos y medio quiere venir, el día de mi cumpleaños.
De pronto, alguien abre la puerta, sin permiso. Es MM, lleva un ramo de flores en la mano, bien agarrados como si se los quisiese robar.
Obra de referencia:
Invisible de Eloy Moreno es la historia de un niño que, herido por el acoso escolar, desea volverse invisible. Nos enseña la importancia de la empatía, la necesidad de luchar contra la injusticia