Profesor: Ana Isabel GarcÍa Herranz
1º BACHILLERATO - Aula: LITERATURA UNIVERSAL
Microrrelato:
Una gran mano, áspera y furiosa, me agarra. Un segundo después, cruzo la habitación volando. Aterrizo entre dos alas rígidas de un tamaño descomunal, del mismo color que las hojas muertas que caen del árbol del que provengo. ¿Cómo he acabado aquí? Las manzanas siempre hemos sido fruta de bien, como la Prohibida de la Biblia o la famosa Envenenada de Blancanieves. Todas mis hermanas han terminado en bocas nobles y, sin embargo, yo, Marlene, soy la Manzana Fracasada. No suena a nombre que pondrán en los libros de historia.
He perdido la cuenta de los días que llevo incrustada en este horrible cuerpo, atrapada en este cuarto de trastos y desorden, más parecido a un vertedero que a una habitación. Una manzana debería tener un destino memorable, muy alejado de este inmenso bicho asqueroso. Me estoy ablandando, tengo partes marrones y deterioradas. Cada vez que el insecto se esconde debajo de la cama me incrusto más en su interior. Sus alas se clavan en mí como dagas, cada vez más profundas y dolorosas. Lo odio. Me ha vuelto inservible. Me ha encerrado en un futuro negro del que no puedo escapar.
Sus movimientos son cada vez más torpes y escasos. Sus respiraciones, entrecortadas y pesadas. Le oigo gimotear. En la oscuridad, me doy cuenta de que su agonía es también la mía. El mismo daño que me causa, se lo estoy infringiendo yo también. Mi olor podrido se mezcla con el suyo creando un hedor tan pesado, que nos aplasta el uno contra el otro en un abrazo infecto. No he llegado a la boca de un noble, ni he estado en una épica historia que se convertirá en leyenda, pero, por lo menos, cuando muera no estaré sola.
Obra de referencia:
Franz Kafka, La metamorfosis.