Profesor: José Ramón Urízar Salinas
1º ESO - Aula: 1º ESO C
Microrrelato:
Empecé a correr por todo el edificio, no podía parar. En mi cabeza solo se repetía una cosa, pase lo que pase, no dejes de correr Álvaro, corre con todas tus fuerzas. Me daba la impresión de que llevaba corriendo media hora pero, tan solo habían pasado un par de minutos y ya sentía muchos pinchazos en las piernas.
A los pocos instantes, se me ocurrió la terrible idea de darme la vuelta a ver si mis hermanos venían siguiéndome pero, ¡NO! Había un sentimiento dentro de mí que me impulsaba a introducirme en la enorme y miedosa nube que se había formado en el trigésimo octavo piso.
Cuando estaba a punto de darme la vuelta e ir a través del humo a buscar a mis hermanos, de repente un señor, que no reconocía quién era, me agarró de mi brazo y me dijo:
-Corre, corre lo más rápido que puedas, ¿entendido?
Yo asentí y salí corriendo sin mirar a atrás a aquella persona que no me sonaba de nada. Estaba ya por el vigésimo piso cuando un grupo de bomberos nos pararon y nos dijeron lo siguiente:
-No podéis seguir escaleras abajo ya que el humo baja con gran velocidad hacia las plantas inferiores, por eso, no han pedido que extendamos una lona hinchable bajo la terraza de el piso C y que les evacuemos por ahí. Debemos actuar con agilidad, ya que son muchos vecinos.
Al saltar yo, todavía no habían desplegado la lona y caí al vacío.
-¡Ahhh!
Pero, de repente... ¡¡¡Riiing!!!
Bueno, niños, y esos son los deberes que tenéis para hoy. Estudiad, ¿vale? Buena tarde, chicos.
Estaba en clase... ¡¿Todo había sido un sueño?! Cogí mi mochila y me dispuse a salir por la puerta del colegio.
Obra de referencia:
Texto basado en el libro de lectura "Te veo", de Dolores Ferrer Marí, en el que unos niños investigan un asesinato y no siempre lo que parece es real.