Profesor: Juan FÉlix Macua PequeÑo
1º ESO - Aula: Torrobitas
Microrrelato:
EL NUEVO ELEMENTO
Érase una vez un niño llamado Roberto que vivía en una casa muy amplia.
En el sótano de la casa tenía un laboratorio con un acelerador de partículas para fusionar átomos de distintos elementos, ya que él de mayor quería ser químico.
Su elemento favorito era el iridio. ¡Se pasaba horas fusionando iridio con otros elementos! Con potasio, con magnesio, con cobre, con hierro…
Hasta que un día intentó crear un átomo de un elemento desconocido fusionando átomos de iridio con átomos de molibdeno. Después de unos minutos probando combinaciones de isótopos, ¡lo logró! Creó un nuevo elemento en estado gaseoso que iba a llamar sierro.
Pero, de repente, el metal del acelerador se estaba empezando a fundir. Roberto no se dio cuenta hasta que un pedazo del acelerador desapareció y el gas se dispersó por la habitación, sin que nada pudiera detenerlo. Roberto intentó escapar, pero la puerta estaba cerrada con llave desde fuera y no pudo abrirla. Cuando inspiró el gas, Roberto desapareció de su casa, apareció en el espacio y vio 118 puertas. Cada una tenía escrito el nombre de un elemento de la tabla periódica. Obviamente, Roberto entró en la puerta del iridio.
Al abrir la puerta, vio un mundo entero de iridio. El suelo era de iridio, las casas eran de iridio, ¡hasta los trajes de las personas eran de iridio! Roberto se sintió muy entusiasmado por su descubrimiento y decidió quedarse allí para siempre.
Obra de referencia:
Todo es cuestión de química: ... y otras maravillas de la tabla periódica, de Deborah García Bello