Profesor: Elena Bédmar Sancristóbal
1º ESO - Aula: 1º ESO F
Microrrelato:
En un lugar desolado y frío, en mitad de la nieve, estaba de pie aquella criatura, quieta,sin mover ni un solo músculo, esperando a que Victor, que estaba en el suelo casi congelado, reaccionara.
Aquella no sabía qué hacer, solo se mantenía quieta mientras los aires movían sus largos y negros cabellos y, no paraba de pensar: ”¿Debería ayudarle?¿Debería ayudar a la persona que más daño le hizo en su vida? Aquella persona que era culpable de su vida miserable aquella por la que nadie se acercaba a él, aquella, aquella, aquella...?”
La criatura se agachó, con labios pálidamente morados y ojos entrecerrados por el cansancio. Soltó un suspiro largo, en aquel momento se dio cuenta de que Víctor había fallecido. Él sujetó su frío y relajado cuerpo, su piel era blanca, sus labios morados y en su mejilla había lágrimas congeladas. La criatura se sentó junto a él, ¿cuál era el sentido de su vida ahora? Ninguno.
Se tumbó junto a Frankenstein, cerró sus ojos y soltó su último suspiro, deseando que quizás en su próxima vida llegara a ser amado como en esta no fue. Esto es el claro ejemplo de una historia en la que, aunque solo busques gloria y reconocimiento en tu vida para sentirte superior, por una vez, si en el proceso ignoras el bienestar de los demás, solo encontrarás dolor y soledad. Hagas lo que hagas ya será muy tarde para corregir errores tan grandes como arruinar la vida de otro ser.
Obra de referencia:
Frankenstein, de Mary Shelley