Profesor: María Isabel Quero Callejas
2º ESO - Aula: 2°C
Microrrelato:
Estaba destrozado, no podía asimilar lo que me había dicho Germán. Sabía que le pasaba algo a Marina, pero en ningún momento pensé que fuese algo así. Llegamos al hospital, en el camino, no hablamos mucho, pero tanto Germán como yo, éramos conscientes de cómo nos encontrábamos mutuamente. Según llegamos al edificio, German preguntó por Marina en la recepción, y le respondieron -Se encuentra en la habitación 505-.
Durante la llegada a la sala, se sentía una tensión que me impedía incluso hablar. Estaba en su puerta, se me detenía la respiración, entonces llamé, (tock tock tock), se oyó desde el otro lado de la habitación, nos recibió un médico que traía un cigarrillo encendido en su mano derecha, según observé a Marina nuestras miradas se entrelazaron como dos gotas de agua cayendo al suelo. La enfermera nos dejó solos, Germán ya había hablado ayer con ella, por lo que nos dejó solos, no sabía como reaccionar. Entonces Marina me dijo - ¿No me vas a saludar? – Entonces dije – Perdona, te he echado mucho de menos-. Entonces recordé que llevaba un regalo. -Por cierto Marina, mira lo que te he traído- Abrí mi mochila, y saqué un vinilo de Queen, A night at the opera. Y dije -Marina, siempre que escucho este vinilo me acuerdo de ti, no sé porqué pero así es. Marina me dio las gracias, y estuvimos charlando hasta que terminó la visita.
Desde aquel día estuve viéndola todos los días. Faltando al internado, me daba igual. Escuchábamos el vinilo, hablábamos, reíamos y disfrutábamos el uno del otro. Hasta que un día, cuando llegué al hospital, me dieron una noticia que me rompió por dentro. Marina había fallecido.
Obra de referencia:
EL PRÍNCIPE DE LA NIEBLA, CARLOS RUIZ ZAFÓN