Profesor: Gema Manrique Alonso
1º BACHILLERATO - Aula: LIU B
Microrrelato:
Me encuentro en esa sala, de nuevo, mirando aquella estantería llena de libros, historias que una vez alguien escribió, que una vez alguien leyó; observando el escritorio que se halla frente a mí, con hojas, papeles, cartas.... Supongo que no puedo ser tan significante como para tener la posibilidad de escribir, de crear un mundo, mi mundo, con esa pluma que mancha aquella carta.
Acaricio mis dedos, nerviosa, e intento mantenerme recta, estando de pie en el centro de una habitación vacía para personas de alta importancia pero llena para personas que no tienen ninguna probabilidad de salir de ese mundo cerrado, personas como yo, que intentan sobrellevar esa convivencia estructurada.
Cansada de esperar, me atrevo a tocar ese reloj antiguo que está junto a la lámpara de escritorio. Siento que los sonidos que provoca ese reloj se asemejan a los latidos de mi corazón. Neutrales, distantes, vacíos.
Me asusto ante el ruido que hace la puerta a mi espalda. Devuelvo mi mano, tapándola con la otra mientras el comandante se pasea alrededor de la habitación. Aguanto mi mirada en el reloj. Tarda unos segundos hasta que se detiene delante del gran ventanal para carraspear y anunciar lo siguiente:
-No puedo permitir que vengas a partir de ahora.
No me mira, pero sé a lo que se refiere.
-La señora está sospechando - me informa.
Me hace una señal y entiendo que quiere que desaparezca de su vista.
Tal vez me sentiría triste si me hubiera enamorado de él. Sin embargo, estoy aliviada porque estoy a punto de crear un mundo para salvarme. Lo pienso mientras camino dirigiéndome a mi habitación, con esa pluma en mi mano.
Obra de referencia:
"El cuento de la criada" de Margaret Atwood: una novela distópica que nos muestra una sociedad en la que la mujer es vista como un mero instrumento para tener hijos.