Profesor: Agustín Berlinches Zapero
2º ESO - Aula: 2ºC
Microrrelato:
No sabía dónde se encontraba. Había mucha niebla y no se distinguía nada.
Se oyó una voz:
“Disfrutad de una eternidad que nadie puede arrebataros…”
Las palabras resonaban en la cabeza de Iris, muy lejanas.
– ¡No puede ser…!– se dijo–
Aquella voz parecía… ¡Saevin!
Sabía que no podía serlo, pues ella misma había presenciado el momento en el que ese misterioso chico, que la había cautivado desde el primer momento, había cruzado la puerta entre el mundo de los muertos y los vivos, para convertirse en el eterno guardián.
Sin embargo la voz parecía tan real… como si volviese a estar con ella, otra vez.
De pronto, distinguió entre la niebla una figura vestida con una túnica. Era incorpórea, como todo en aquel extraño lugar, y no se distinguía quién era.
La joven creyó ver alucinaciones.
“Iris…” decía.
– ¿Sa… Saevin? – se atrevió a preguntar.
La imagen se hizo más corpórea, y la joven distinguió a una hechicera, desconocida para ella.
– Te equivocas querida, soy Aonia – le dijo la dama–. Tú tienes una misión especial y…
La imagen se desvaneció y, con ella, todo ese extraño mundo.
Iris se despertó. Se incorporó, jadeando, sobre su cama, cubierta de gruesas gotas de sudor. Se llevó la mano a la sien, mareada. Tenía una sensación de ahogo, como si se hubiera quedado sin respiración por momentos.
Momentos después, un grito de terror invadió La Torre.
El resto de sus habitantes no tardaron en llegar. Iris les explicó lo sucedido.
Un silencio sepulcral invadió la sala.
Iris empezó a sollozar, interrumpiendo el silencio, pero una voz cortó su llanto:
– “Kin- Shannay”… – dijo de pronto Fenris, con un hilo de voz.
Sus ojos brillaron, parecían mirar más allá de la pequeña habitación de Iris, a un lugar y quizás un tiempo mucho más lejano.
Obra de referencia:
Crónicas de La Torre III: La llamada de los muertos. Laura Gallego. Sinopsis: En la llamada de los muertos, un misterioso chico llamado Saevin llega a La Torre; La Señora de la Torre visita al Oráculo