Profesor: MarÍa JesÚs Redondo RodrÍguez
2º ESO - Aula: 2.º D
Microrrelato:
Las risas y la alegría volvían a inundar la vida de Álvaro después de que el cáncer de su hermana les hubiera arrebatado la felicidad estos últimos tres años. La sonrisa de la pequeña Ana vuelve a desprender luz y dulzura; el pelo ya le está creciendo y ha recuperado el color de su pálido rostros. "Al igual que sus padres", piensa Álvaro observando el mar desde la ventanilla del coche.
Se dirigen al pueblo donde su padre, Max, se había criado después de huir de la guerra. El mismo trayecto que toman todos los veranos. La diferencia era que, aunque nadie lo hubiera dicho, habían ido para que Ana se despidiera. Pero, en cambio, su enfermedad se curó milagrosamente.
Cuando era más pequeño, su padre le había hablado de un horrible mago al que conocían como el Príncipe de la Niebla, y que era un hombre muy peligroso. Claro que Max nunca pensó que su advertencia no iba a evitar que regresara.
Una tarde, Álvaro se fue a dar un paseo por el pueblo y escapar de esa nube de pena en la que estaba sumido. Fue entonces cuando se topó con un pequeño puesto donde aseguraban hacer realidad cualquier deseo. Entró. "Tampoco perdía nada por intentarlo", pensó él. Le pidió a un escalofriante hombre con una sonrisa aterradora que su hermana se curara, ya que era lo único que quería en el mundo. El mago le aseguró que le concedería ese anhelo, pero a cambio de un favor. Justo después de oírlo, despertó en su cama.
Los días pasaron y ese extraño sueño se difuminó. Hasta que en un control rutinario, a su hermana le comunicaron que el tratamiento estaba funcionando. Mientras todo su entorno emanaba felicidad, Álvaro se preguntó si sería casualidad o sería su vida la que se desvanecía.
Obra de referencia:
"El príncipe de la niebla", de Carlos Ruiz Zafón.