Profesor: Laura Bonet Abascal
1º ESO - Aula: E
Microrrelato:
Antes de partir avisé a todo el equipo. Ellos me dijeron que tuviéramos mucho cuidado, por lo que decidimos salir al amanecer para que la luz nos acompañara durante toda la travesía.
Mientras Eloko y yo íbamos de camino a por el diario escuchamos unas pisadas y de repente salieron Chatrelle y Arturo detrás de unos arbustos armados hasta los dientes. En ese momento Chatrelle cogió una cuerda y nos ató tanto a Eloko como a mí. Sin embargo, se me ocurrió activar la bengala de emergencia y así que alguien nos pudiera rescatar. Acto seguido Arturo nos montó en una barca y nos llevó al campamento de los TEA.
Estuvimos allí atados por lo menos media hora pero tanto a Eloko como a mí nos pareció eterna.
Un rato más tarde, para nuestra sorpresa y la de los TEA, llegaron nuestros compañeros de la expedición a pesar de que habían dicho que no vendrían. Gracias a la avanzada tecnología de nuestras armas, nuestros compañeros de expedición lograron herir a todos los TEA y liberarnos.
Sin embargo, Arturo, desde el suelo, abarrotado de sangre, cogió el arma con la que había estado combatiendo y con sus últimas energías antes de despedirse de este mundo, apretó el gatillo del arma e impactó una bala en la tripa de mi padre. En un acto desesperado por intentar salvarle, fui rápidamente a por el botiquín pero ya era demasiado tarde: había perdido la vida. Me tiré al suelo y empecé a llorar desconsoladamente.
Obra de referencia:
EL SANTUARIO DEL PÁJARO ELEFANTE de HEINZ DELAM. Natalia decide acompañar a su padre en una expedición científica a las selvas del Congo. Allí conoce a Eloko.