Profesor: Felisa LÁzaro MartÍn
1º ESO - Aula: 1ED
Microrrelato:
Cuando por primera vez empezaron a llamarnos a todos a los refugios, corrí por mi vida. Cuando me di cuenta, ya habían pasado un par de días sin ver a mi familia. A las 3 semanas perdí la esperanza de volver a verlos.
La última vez que les vi estaban poniéndose a salvo junto con mi hermana.
Caminé por la calle, a solas con mis pensamientos, mientras todo se iba vaciando de gente, que se ocultaba. Todo el barrio donde vivía, donde me había criado estaba derruido. Los escombros no hacían más que aumentar el vacío que sentía en mi corazón, destrozado por ver todo aquello.
No era capaz de ordenarles a mis piernas que reaccionaran, que corrieran a esconderse como el resto de la gente a mi alrededor, pero podía . Pasó junto a mí una familia formada por un niño y su madre. El niño lloraba. Sus lágrimas representaban la crueldad del ser humano, que por poder es capaz de hacer cualquier cosa.
Seguí caminando hasta que vi un fuego. Mi maltrecho cuerpo se detuvo ante el olor de comida. Me acerqué y allí vi a dos hermanas abrazadas. Las dos parecían muertas de miedo, pero igualmente decididas a permanecer juntas hasta la muerte. En ese momento lo vi claro. Debía seguir adelante. Siempre estaba la probabilidad de que mi familia, mi hermana, me estuvieran buscando. Con ese pensamiento en mente, mis piernas por fin obedecieron y corrí hasta el refugio más cercano. Pero para cuando iba a llegar, fue demasiado tarde. Una de las bombas cayó a mi lado. Vi la cara de mi hermana riendo. Mi madre preparando la comida. Mi padre con mis regalos de cumpleaños.
Y todo se tornó negro.
Obra de referencia:
Este microrrelato se inspira en la novela "Guerra" de Janne Teller, sobre las consecuencias de una hipotética guerra en España.