Profesor: Montserrat Zamorano Llena
2º ESO - Aula: 2ºESO E
Microrrelato:
No podía creerlo, era una cálida mañana de domingo en mi ciudad natal, Santander, cuando irrumpieron en mi habitación mi hermana y mi primo para contarme que ya sabían qué me pasaba, y por qué no podía hablar.
¡Prima, prima!- dijo Javier muy alterado.
-Hemos encontrado algo,-continuó Violeta- puede ser muy importante para nuestra familia.
Me quedé perpleja, me contaron que, desde hacía un tiempo, estaban buscando pruebas de dónde podría estar el fantasma de Beatriz Obregón.
-Azucena,-cortó Javi a mí hermana- hemos olido a nardos varias veces ya en tu habitación y, creemos, que podría haber alguien más aparte de ti.
-No queremos hacerte daño, pero necesitamos q confíes en nosotros.
Me asusté, pero hice lo que me pidieron. Me coloqué de rodillas y miré al techo. Sentí una liberación instantánea. En ese momento, Javi y Violeta sacaron un artilugio muy extraño, parecido a un aspirador. Me asusté, no obstante, contuve la respiración y... ¡Shpp! Ese fue el ruido de la máquina. Intenté respirar, pero no fui capaz. Vi dos grandes manchas negras delante de mí. No pude expresar mi dolor de no poder respirar. Supe que intentaron salvarme, sin embargo, fueron incapaces. Me desplomé cuando, por algún motivo, vi un gran espectro. La máquina había funcionado, pero, desgraciadamente, no de la manera esperada. Estuvieron desolados durante varios meses, mas consiguieron salvar a la familia del fantasma de Beatriz Obregón.
Dicen que los fantasmas no se van realmente de este mundo hasta que no cumplen su cometido, según mi experiencia, es verdad. Llevo varios años ayudando a pasar este mal golpe trago a Javi y Violeta. Y sí, fui yo la que hice que mi primo se empezara a enamorar de Violeta y, finalmente, el gran beso.
Obra de referencia:
César Mallorquí del Corral, novelista español, es el autor de Las lágrimas de Shiva, novela juvenil que mezcla temas como el amor, el suspense y hechos históricos tanto universales como particulares.