Profesor: Ana BelÉn MartÍnez GarcÍa
1º ESO - Aula: 1ºB
Microrrelato:
Estábamos en casa, yo estaba jugando al ajedrez con mi “amigo” Albert Zimmer. Yo era un poco… vengativo en esa partida, pues yo me tomaba el juego muy en serio y nunca nadie me había ganado, menos él.
Estaba a un movimiento de ganarle hasta que vi… que había perdido la partida. ¡Caí en una trampa!
-¡Erik, ven a comer!- dijo Frank Vogler, mi padre.
Nosotros bajamos a comer.
Después de salir de mi habitación, sentí un escalofrío, pues después de los sucesos del mes pasado solo estaba seguro allí, y eso mi familia lo notaba.
Cuando estábamos comiendo, mi padre dijo:
-Vamos a mudarnos, a una casa en Grasberg por un tiempo.
Yo no podía aceptar esa realidad, después de los anteriores sucesos, tenía miedo de volver, mi padre y mi abuela estaban de acuerdo. Menos yo, pero no les importaba mi opinión.
Una semana después estábamos en la nueva casa, aunque no recuerdo muy bien lo que pasó en ese periodo de tiempo.
En mi primera noche vi al fantasma de Sandra Nadel, sentí un escalofrío. En ese momento, me desperté en mi edredón nórdico.
Pero… de la boca de mi padre salió la frase que más temía hasta ahora.
-¡Erik! Vístete y ve al instituto.- Dijo mi padre.
Y aunque parezca que no, hasta para un niño como era yo, esas eran y son las seis palabras más temidas por el adolescente promedio, como era yo en esos momentos.
Obra de referencia:
Erik Vogler 1: Los crímenes del rey blanco. Beatriz Osés.