Profesor: Santiago García Espejo
1º BACHILLERATO - Aula: 1ºB BACH
Microrrelato:
Amarré con firmeza la barca al muelle, mis pies tocando por fin la tierra que tanto había anhelado. Después de veinte años, estaba en casa. El aire, mezcla de olivos y sal marina, me traía recuerdos de mi amada y de la nostalgia sufrida en este largo viaje.
Los marineros iban y venían, atareados, comentando la última tormenta que había tenido lugar demasiado cerca de nuestra costa. A lo lejos se alzaba el palacio real, resplandeciendo bajo el sol del mediodía, rodeado de olivos que lo defendían como guardianes.
Escuché a un marinero hablar sobre una posible revuelta en el palacio. Intrigado, me acerqué y un hombre con cicatriz me explicó: "La reina ha retado a los pretendientes; quien tensa el arco del rey, se lleva la corona".
El estómago se me retorció. Algo iba mal.
Decidí subir al palacio. En los jardines, escuché a unos hombres discutir: "Nadie ha podido tensar ese arco", murmuró uno de ellos. Me acerqué sigilosamente y vi el viejo arco del rey, olvidado. Lo tomé, escondiéndome tras una imponente columna de mármol. Antínoo, líder de los pretendientes, propuso atacar a la reina y matar al príncipe mientras este regresaba a Ítaca.
La ira me cegó y no reconocía otra cosa que el deseo de venganza. Tensé el arco con fuerza y, sin pensarlo, disparé. La flecha atravesó el aire y cayó en el pecho de Antínoo, silenciando los jardines.
Emergí de mi escondite, el eco de la muerte resonando en mis tímpanos, apuntando a otro hombre. "Planeabais matar a mi hijo", dije mientras lo abatía. "Pretendíais ultrajar a mi mujer", murmuré, tensando de nuevo el arma.
El arco se enfrió y miles de ínfimas astillas se me clavaron en la piel cuando declaré:
"Pagaréis con vuestras vidas. Inclinaos ante vuestro rey, que ha vuelto".
Obra de referencia:
La Odisea (Homero)