Profesor: Raúl Mesa Baena
2º ESO - Aula: CRC 2ºESOB
Microrrelato:
“¡Ring! ¡Ring!”
El sonido del despertador fue lo primero que escuchó Carlos. Abrió los ojos, aún atrapado en el letargo del sueño, apagó la alarma y se levantó, siguiendo la rutina de siempre: la ducha tibia, el café amargo y a vestirse.
Tras seguir su rutina habitual, decidió ocuparse de las tareas pendientes: enviar correos electrónicos, alimentar a su pez y lavar la ropa. Mandó los correos como siempre, sin prisa, y de manera casi automática, y alimentó al pez sin darle mucha importancia, como de costumbre. Sin embargo, cuando fue a lavar la ropa, un resbalón lo dejó inconsciente, y al despertar, se encontró en otro mundo. Carlos, un poco aturdido y sin saber dónde se encontraba, se hallaba en un lugar insólito, una inmensa y preciosa cueva llena de preciosas gemas y piedras de colores, y, maravillado por tal belleza, se levantó a explorar y a ver si había alguien en aquel lugar. Tras una hora de búsqueda, Carlos avistó una puerta, y al abrir la puerta, Carlos se encontró con una ciudad fascinante, habitada por conejos que caminaban erguidos y hablaban con asombrosa claridad. Las casas, construidas con piedra, estaban rodeadas de una exuberante naturaleza, que traía un aire fresco y cálido a la vez.
Carlos observó la ciudad con asombro, sintiendo una paz que no había sentido antes. Los conejos le ofrecieron su hospitalidad, guiándolo a través de ese lugar lleno de vida. Mientras caminaba entre jardines y calles, algo en su interior le decía que había encontrado un nuevo camino.
Obra de referencia:
"Alicia en el país de las maravillas / Alicia a través del espejo" Lewis Caroll