Profesor: Amanda Agüera Redondo
1º ESO - Aula: 1ºC
Microrrelato:
EL ORIGEN
En el origen, miles de millones de años atrás, no había nada, solo un vacío que se extendía hasta el infinito. Con el tiempo, se fueron uniendo sustancias que flotaban por el vacío y formaron la primera forma de vida: Hóros, el universo.
Tras unos siglos, Hóros se dio cuenta de que estaba solo en aquel abismo, así que se proclamó rey. Pasaron los milenios y Hóros, al no tener compañía ni a nadie sobre quien gobernar, seleccionó una parte de su esencia y la moldeó hasta conseguir otro ser: Echrós, que era tierra firme.
Hóros no quería que Echrós formase un planeta, pero tras su insistencia, Hóros aceptó y juntos crearon en el centro de una galaxia: el primer planeta, Lócteo. Echrós se consideró la personificación de la creación al haber concebido el primer planeta, pero sus descendientes, nacidos de sus malos pensamientos, se convirtieron en la personificación de la destrucción: los Kóptes.
Ellos engañaron a Hóros para que sin querer cayese sobre el planeta. Contenía tantas partículas, que explotó en millones de trozos, creando nuevos planetas y sistemas que se esparcieron por todo el universo.
Echrós fue a la galaxia donde vio al Lócteo por última vez, que tras la explosión quedó con forma de espiral, y la llamó Vía Láctea. Unió estrellas, formando constelaciones; a los planetas, los separó formando sistemas; a un planeta de cada sistema, le prendió fuego creando los soles.
Los Kóptes no quedaron satisfechos ya que habían conseguido lo contrario a lo que pretendían, así que decidieron destruir los soles, pero Echrós puso un cinturón de asteroides para prohibirles el paso.
Respecto a Hóros, se quedó rodeando todo lo que se había creado.
Por las noches, si miramos al cielo, sigue ahí: igual que donde se quedó hace millones de años.
Obra de referencia:
Mito cosmogónico a partir de la lectura de "Mitos griegos", de Maria Angelidou.