Profesor: Amanda Agüera Redondo
1º ESO - Aula: 1ºC
Microrrelato:
Alicia andaba por el camino de pétalos lilas. Con cada paso, Alicia sentía que se alejaba de la realidad a la cual había vuelto hace poco.
El sombrerero se había despedido haciendo una reverencia muy exagerada, el conejo blanco corría y corría en círculos, y el gato de Cheshire que, bueno… Nunca se va del todo, siempre está ahí. Se encontró un lago de agua tan cristalina como un espejo. Se inclinó para ver su reflejo, se empezó a marear al verse. Su reflejo no era el suyo, era… Como una Alicia con ojos muy grandes y sonrisa deforme.
-No te veo muy sorprendida, ¿no? -dijo moviendo los labios sin ningún tipo de sincronía.
Alicia se cayó hacia atrás del susto, se limpió el vestido y dijo:
-¿Quién eres?
-Soy Alicia defectuosa.
La verdadera sintió escalofríos.
-Eso no tiene sentido.
La otra empezó a reír.
-Alicia, nada aquí tiene sentido. ¿Acaso creíste que ibas a poder cruzar al otro lado sin dejar una parte tuya?
El agua se empezó a agitar y la mano del reflejo se volvió real y se extendió hacia Alicia.
-Ven. Este es tu lugar.
Alicia dio un paso hacia atrás, sintiéndose presionada porque si aceptaba quedaría atrapada, y si lo rechazaba…
-No.
Se dio la vuelta y corrió sin pensar y sin mirar atrás. A lo lejos, el gato de Cheshire se asomaba sobre una rama.
-Bien hecho, -maúllo- pero siempre me preguntaré…
-¿Qué?- dudó Alicia.
-Si realmente lograste escapar.
Alicia, que tenía la misma duda, se quedó callada.
Obra de referencia:
Basado en "Alicia en el País de las Maravillas" de Lewis Carroll.