Profesor: Amanda Agüera Redondo
2º ESO - Aula: 2ºB
Microrrelato:
UN DÍA NORMAL
Ese día me levanté como cualquier martes, sin sospechar que no iba a ser un día cualquiera… Mi nombre es Pedro Díaz de Vivar, sí, de Vivar. Al principio me molestaban las burlas de mis compañeros y mi orgullo me obligaba a contestar, pero me dejó de importar que se rieran de mí porque ese apellido oculta un secreto familiar que nos hace diferentes, fuertes…
Ese día cogí el bus de siempre, con el conductor de siempre, las mismas paradas de siempre hacia mi instituto. Todo igual que siempre, o eso creía yo. Al llegar al instituto me crucé con Lauro. Este año estamos en clases diferentes, pero seguimos siendo amigos. El día se me pasó rápido, las clases eran entretenidas. Después tenía entrenamiento con Lauro hasta las cinco. La hora que lo cambió todo, la hora que se llevó mi vida.
Según salimos, vino su madre corriendo, algo no iba bien, quería que entráramos al coche rápidamente. En el trayecto vi como las calles se empezaban a inundar, también mucha gente corriendo de un lado para otro sin entender qué ocurría, y en ese caos lo ví a él: un niño de unos cuatro años solo y asustado. Lo reconocí al instante; era mi hermano Julen. Salí en su búsqueda. Todo fue muy rápido: mi mano intentando alcanzar la suya.. Y después… Agua… La corriente lo arrastró y yo no pude hacer nada.
Y ahora, el silencio.
Ya no habrá más cosquillas por la noche, ni partidos de fútbol improvisados en el pasillo de casa. La corriente se los llevó. Porque la luz de mi hermano Julen, al igual que la de nuestro antepasado el Cid, se apagó en Valencia.
Maldito 29 de octubre, me has arruinado la vida.
Dedicado a todas las víctimas de la DANA de Valencia.
Obra de referencia:
Basado en una adaptación del Cid titulada "La leyenda del Cid", Agustín Sánchez Aguilar. El alumno pone en relación varios motivos: el apellido Vivar, la ciudad de Valencia y la actualidad del país.