Profesor: Inés Ramos
1º ESO - Aula: 1ºESO
Microrrelato:
EL AMOR EN LAS PROFUNDIDADES
Érase una vez un chico llamado Berk. Él era intrépido, aventurero; le gustaba estar con su familia y le encantaban los seres mitológicos como los faunos. Pero, sobre todo, le encantaba nadar.
Un día cualquiera, nadando en la playa con sus amigos Ruti y Duntsu, empezó a escuchar un sonido muy agradable. Se sintió atraído por aquella música acogedora. Un momento después, se vio a sí mismo nadando mar adentro, siguiendo aquel sonido. Después, no recordó nada más.
De pronto, despertó encerrado en una jaula, entre barrotes. A su alrededor, había un montón de seres que no alcanzaba a ver bien. ¡Parecían sirenas! Eso le impactó considerablemente y dio un respingo de sorpresa. Ellas estaban rodeándole con arcos y lanzas. Se sentía aterrorizado. Al segundo, empezaron a hablar:
-¿Quién eres?-Le preguntó una de ellas -¡Responde!
-Soy Berk- le dijo.
-¿Qué clase de ser eres?- le dijo la misma.
-Soy...un humano-respondió.
-Un...¿humano?- él asintió.
Hablaron con él un rato más, sin que Berk perdiese el miedo por ellas. Les comentó que estaba nadando tranquilamente y, de repente, escuchó una música. Después de mucho hablar con ellas para que lo soltasen, lo hicieron, pero no les iba a dejar huir tan fácilmente. Le dijeron que antes de que pudiese volver a la playa tendrían que hacer un pacto: ellas le dijeron que se podría ir con la condición de borrarle la memoria.
-¡No me podéis hacer eso!-le dijo a ellas.
-Es la condición-exclamó una sirena.
Aceptó, muy a su pesar. Cuando le llevaron de camino a una especie de palacio, conoció a una sirena muy amable, llamada Virginia. Cuando la vio, se quedó prendado por su belleza. Cuando iban a borrarle la memoria, se declaró a ella.
Obra de referencia:
STRAVAGANTIA - LAURA GALLEGO