Profesor: Elena Viedma Marín
1º BACHILLERATO - Aula: 1º BACH LU-B
Microrrelato:
PRIMERA, PERO NO ÚLTIMA VEZ EN VERTE.
Era una fría mañana de invierno, Bilbo se despertó con su alarma de los lunes, tenía que ir a trabajar y lo último que le apetecía era levantarse de la cama, pero temía llegar tarde al trabajo. Como todas las mañanas, Katy le esperaba con un buen café calentito que él siempre le agradecía con una sonrisa. Al parecer, ese lunes iba a su favor: no había perdido el bus ni se había manchado de café, notaba que ese día, iba a ser un buen día.
Al salir del trabajo, fue con su mejor amigo Steve al restaurante que acababan de abrir en frente de su casa, un italiano. Estaban de camino, cuando una muchacha chocó con él. Se veía que tenía prisa, pero todas las cosas que llevaba en el bolso ahora estaban desperdigadas por el suelo. Avergonzada, recogía las cosas mientras Bilbo se disculpaba y le ayudaba. Al terminar, la chica se levantó rápidamente y le agradeció su ayuda. No pudo negar que aquella joven le pareció algo atractiva, pero ya era demasiado tarde, ella ya había echado a correr, pero en el suelo notó un pequeño anillo dorado atado a una vieja cuerda. Parecía un colgante. Al cogerlo del suelo, sintió como si algo en él hubiese cambiado, pero no le dio apenas importancia.
En el restaurante notó la presencia de alguien observándole, pero supuso que era el cansancio de aquella tarde. Al salir, alguien le paró justo en la entrada. Era la chica con la que había chocado esa mañana. Ella le preguntó por su anillo que ansiosamente había estado buscando. Sin ninguna vacilación, lo sacó de su bolsillo y se lo entregó, pero esa vez no sería la última que la vería.
Obra de referencia:
El Hobbit. J.R.R Tolkien.