Profesor: Elena Viedma Marín
1º BACHILLERATO - Aula: 1º BACH LU-C
Microrrelato:
Soy James Fry. Todo quien me conoce me ve como el villano de una historia mal contada. Todo por culpa de un patán inmaduro que siempre ha sido visto como un héroe. Lo que nadie sabe, es que bajo su piel de cordero se esconde un cruel lobo. Un ser cuya maldad no tiene límites y que arrastra a los más débiles sin piedad. Un monstruo conocido como Peter Pan.
Fui un “niño perdido”, como muchos otros. Peter apareció una noche en nuestra habitación prometiéndonos un lugar donde seríamos libres, “Nunca Jamás”. Al despertar allí, nos decía que habíamos ido volando, pero lo habíamos olvidado y nos volvería a enseñar cuando fuera el momento adecuado.
A la isla llegaban constantemente nuevos niños, pero también desaparecían otros. Nunca nos preguntamos qué sucedía con ellos. Disfruté de la isla junto a mi hermana Evelinda, hasta que una noche noté su ausencia. Salí a buscarla y la vi en los brazos de Peter en el aire. Pensé que aprendería a volar, pero cuando él la soltó no lo hizo, cayó al suelo mientras él decía:”¡Creciste demasiado!”. Fue entonces cuando descubrí todo, Nunca Jamás no era un lugar seguro, sino una trampa de la que pocos salían con vida.
Decidí salvar a cuantos pudiera y logré escapar con un pequeño grupo. Pasaron los años y, ya adultos, nos enfrentamos a Peter. Perdí mi mano en una de las batallas y gané el nombre de Capitán Garfio. Solo quería acabar con él y liberar a los niños, uniéndolos a mi tripulación.
El resto de la historia ya la conocéis. Sigo con la esperanza de derrotarlo. Tristemente, los años pasan para todos menos para Peter, por ello si esta carta llega a alguien confío en que algún día termine lo que yo empecé.
Obra de referencia:
Peter Pan. J.M. Barrie.