Profesor: Elena Viedma Marín
1º BACHILLERATO - Aula: 1º BACH LU-A
Microrrelato:
LODO, ESCOMBROS Y ESPERANZA
En un lugar cerca de la Mancha de cuyo nombre me acuerdo perfectamente ocurrió una catástrofe que se denominó DANA y si me refiero a Valencia, una comunidad en la que el barro cubría aceras. La DANA arrasó con una violencia inesperada, convirtiendo calles en ríos y barrios en lagos. Mercedes observaba su pequeño negocio en Paiporta, una peluquería local con las puertas abiertas de par en par y el interior completamente destrozado, con las estanterías vacías y los productos desperdigados por el suelo, las cajas contenían toda clase de utensilios flotando en un agua sucia y marrón. Afuera los vecinos trabajan en silencio y los ruidos que se llegaban a escuchar eran lamentos, gritos de desesperación o quejas retirando lodo con escobas y cubos como si cada palada de barro o agua fuera un intento de volver a la normalidad. La tormenta llegó de golpe, primero una lluvia casi inofensiva y horas después Valencia se encontraba bajo un diluvio imparable, el metro dejó de funcionar y los bomberos evacuaron a quienes quedaron atrapados en coches y azoteas. Mercedes apenas tuvo tiempo de cerrar la caja registradora antes de ver cómo el agua se colaba bajo la puerta no sin antes parar la alarma que estaba sonando en su móvil la cual no sirvió absolutamente de nada ya que todo había comenzado una hora antes. Cuando el agua se calmó el desastre quedó al descubierto, casas completamente destruidas, cientos de coches apilados unos encima de otros y empezaron a llegar todos los casos de desapariciones desde ancianos a niños pequeños que el agua les había separado de las manos de sus padres. En una esquina, alguien había colgado un cartel improvisado “Sólo el pueblo salva al pueblo” y tras leerlo Mercedes se unió a sus vecinos.
Obra de referencia:
Don Quijote de la Mancha. Miguel de Cervantes Saavedra.