Profesor: Macarena Valero Nieto
2º ESO - Aula: C
Microrrelato:
Los ojos de Julia
Una lluvia suave cubría las calles antiguas de Guadalajara cuando Samuel, un chico de 17 años, entró en un pueblucho perdido, cerca del monte donde se encontraba su internado. Una música lejana, un vals misterioso, lo llevó hasta allí. Una casa vieja y destrozada, con el techo casi derrumbado y ventanas oxidadas. Entró con curiosidad, el tiempo parecía que había sido pausado. En medio de la sala, una chica pelirroja tocaba un viejo instrumento de música que a Samuel le pareció muy raro. De repente sin mirar, con un tono intrigante dijo: “Te esperaba”.
Julia era su nombre. Habló de su familia, de un abuelo, Cristóbal, que jugaba con la muerte en experimentos extraños. Samuel escuchó, alucinado y horrorizado. Siguieron las pistas del misterio. Se hizo de noche, llegaron a un jardín viejo donde encontraron cuadernos con dibujos de robots con caras humanas. Uno tenía los ojos de Julia. “¿Soy yo?” se preguntó asustada. Se encontraron una tapa que al levantarla había unas escaleras. Procedieron a bajar. Ahí abajo había una puerta de metal que estaba entreabierta. Samuel y Julia pasaron, era un taller lleno de polvo y en el centro una figura cubierta. Al descubrirla, vieron una chica igual a Julia, pero sin vida. Un trueno sonó lejos. Samuel sintió un escalofrío; Julia no era Julia. Samuel vio un papel en el suelo, lo cogió y se quedó más sorprendido de lo que estaba. En el papel ponía: “Ten cuidado en lo que te metes. De Cristóbal”. Samuel no entendía nada pero llegó a la conclusión que era el último invento de su abuelo, una muñeca de carne y metal. Samuel se dio la vuelta y Julia había desaparecido.
Obra de referencia:
Basado en "Marina" de Carlos Ruiz Zafón