Profesor: Soraya Sanz Fernández
1º BACHILLERATO - Aula: Cronopios
Microrrelato:
Tragedia en casa de Celestina: Una inocente culpable
Sobre el suelo de la habitación se encontraba el cadáver de la alcahueta Celestina, y junto a este, sus asesinos, Sempronio y Pármeno. Sujetaban una cadena de oro que brillaba como el sol bajo la oscuridad de la noche. Sentían tanto asombro que se olvidaron completamente del acto atroz que habían cometido, de repente; escucharon como la puerta principal se abría, era Elicia que había entrado en casa y se dirigía hacia donde estaban. Ellos, casi instintivamente, se escondieron detrás del armario para que no les viese, seguidamente, se escuchó un grito que retumbó en todo el vecindario, era Elicia que se quedó petrificada al ver el cadáver de su mentora, y ahora estaba manchada de sangre. Daba la casualidad que un alguacil que pasaba cerca, al escuchar el estruendo, entró dentro de la sala con apresuramiento.
—¡Alto ahí, asesina! —dijo dirigiéndose a Elicia al ver sus manos ensangrentadas delante del cadáver. Mientras tanto, Sempronio y Pármeno observaban todo con el corazón que casi se les salía del pecho y con la respiración agitada. Lo último que llegaron a ver fue como el alguacil acusaba a Elicia de un crimen que no había cometido, y la llevaba a la plaza del pueblo, atada por las manos, donde sería ejecutada.
Ambos criados salieron de su escondite y al ver que nadie sospecharía de ellos decidieron continuar con su plan. Mientras que Pármeno sentía lástima y remordimiento por haber sido el culpable de que un inocente haya muerto, Sempronio veía una oportunidad para seguir persuadiendo a Calisto con el amor de Melibea para obtener más recompensas.
Obra de referencia:
Francisco de Rojas "La Celestina"