Profesor: Ana Lahera Forteza
1º BACHILLERATO - Aula: 1.º BACH. - C
Microrrelato:
Volví andando al pueblo. Mi ropa estaba desgarrada y manchada. Algo dentro de mí se sentía raro. Caminaba despacio, como si me pesara el cuerpo, como si cada paso que daba me recordara que ya no era la misma que antes. Mientras caminaba sentía las miradas de la gente. Todos me veían, pero nadie se acercaba a mí. Nadie hacía nada.
No era solo el dolor físico, que también estaba ahí, sino que era mi mente, traicionándome. Yo sabía, con certeza, que yo no había hecho nada malo, pero había una pequeña vocecita en mi cabeza que no se callaba; gritando a pleno pulmón que sí, que había sido mi culpa, que yo era la culpable de lo que me había pasado. Que me lo había buscado.
Cuando llegué a mi casa lloré. Lloré, lloré y lloré. Pero, aunque suene raro, eso no me sirvió de consuelo. Me quedé sin lágrimas, me quedé vacía. Pero en mitad de ese vacío algo nuevo surgió dentro de mí. Entendí que, si me quedaba callada, si no hacía nada, todo seguiría igual. Entendí que lo que me había pasado a mí, lo que me habían hecho, le ocurriría a más mujeres, a más niñas como yo.
A la mañana siguiente el dolor seguía presente, pero esos sentimientos aterradores que me habían desgarrado por dentro la noche anterior ya no tenían ese efecto en mí. Ahora me hacían fuerte. Me hacían poderosa. Estaba decidida. Porque me negaba a que esto que me había pasado a mí le pasara a más mujeres indefensas. Como yo.
Obra de referencia:
FUENTEOVEJUNA, DE LOPE DE VEGA (TAMBIÉN VIMOS EL MONTAJE EN EL TEATRO DE LA COMEDIA)