Profesor: Ana María Álamo Hernández
2º ESO - Aula: 2º ESO-D
Microrrelato:
“¿Ha cogido todo?”, preguntó Emile. “Sí”, respondió Armand, mientras ambos se dirigían a la costa para embarcar en el Abraham Lincoln. Estaban emocionados por descubrir la
verdad sobre el misterioso monstruo marino que en 1867 había dañado al famoso y fuerte barco Scotia. Al llegar, el barco los recogió y partió. En él viajaban muchas personas, entre ellas Ted Land, un arponero canadiense experto que no creía en el monstruo, y Adeline, una niña huérfana que trabajaba como camarera. Su
aspecto humilde llamó la atención de Armand, quien pronto se compadeció de ella.
Una noche, Ted comenzó a ver una extraña luz en el mar. Todos se acercaron, con tan mala suerte que Armand cayó al agua. Emile fue a ayudarle y pronto se encontraron a Ted
y a Adeline, que habían descubierto una superficie dura al lado de la luz ”¡El monstruo es un barco de metal!” exclamó el arponero. De repente, dos hombres los llevaron al
interior de un misterioso submarino. Allí conocieron al Capitán Nemo, quien les dio la bienvenida al Nautilus. Al día siguiente, Armand le preguntó que para qué les quería. Nemo respondió que vivirían la experiencia de sus vidas y les enseñaría maravillas del mar. Adeline preguntó: ”¿Puedo ir yo también?", Nemo preguntó: ”¿A dónde?”, “A ver el mar".
Nemo suspiró, les entregó unos trajes de mar y salieron del Nautilus.
Con el paso de los días, Ted deseaba cada vez más escapar. Armand pidió su libertad, a lo que respondió: ”Sois unos desagradecidos” Adeline también lo suplicó. Finalmente,
los dejó irse, pero el profesor preguntó: -”¿Y Adeline?". -"Es huérfana". -“Lo sé, pero a partir de hoy seré yo su padre” y la pequeña volvió a abrazar al Capitán Nemo.
Obra de referencia:
20.000 LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO, de Julio Verne.