Profesor: Jorge Tomás Fernández Torres
1º ESO - Aula: 1 ESO C
Microrrelato:
La pesadilla maldita
Estaba debajo del agua, bajando sin parar, me estaba
ahogando; creo que un hijo de Poseidón no se puede ahogar,
aunque mis penas eran sacos de piedras que llevaba con los
que no podía nadar. En ese instante me di cuenta de que
estaba inconsciente al caer de la cama.
Me levanté. No sé por qué, pero veía almas muertas
escapando del Tártaro. Había resurgido una antigua diosa
olvidada, hija del
malvado Cronos: era Kakelo, la
diosa del control. Hace años en la guerra contra Cronos, tras
su muerte, Circe le había lanzado un hechizo por arrebatarle a
sus sirvientas, pues le lanzo una temible maldición, una que
podía hacer que todo, hasta Cronos, resurgiera.
El día de Tique, a los campistas que rezaron a los dioses se
los volvieron al instante los ojos azules oscuros como un mar
revuelto, pero ahí todo se apagó como si alguien hubiera
encontrado, el botón para apagar el sol y de repente el cielo
resplandeció, los olímpicos empezaron a lanzar truenos a
lugares sagrados y a destruir todo lo que veían en su camino,
solo quedaban cenizas alrededor. Todo se sumió en un caos,
así que Tyson y yo huimos corriendo, olvidando las risas,
enfados y lloros compartidos, además de a mis amigos en ese
campamento. Tan lejano y cercano que lo veía, pero no lo
podía tocar.
En el último suspiro, algo nos alcanzó y nos llevó a una cueva.
Donde la oscuridad era tan densa que casi podíamos tocarla.
Hasta que una luz muy débil, que salía de una ventana, nos
guio hacía una sala oculta y mugrienta donde observé a Tyson
palidecer y fallecer lentamente, al final, todo se ensombreció
engullendo hasta el último rastro de luz.
Me desperté sudando comprobando que había
sido una ilusión, un sueño puede que
real... Pero cuando fui al comedor, le vi. Cerré los puños, me
temblaban las rodillas, destapé la tapa del bolígrafo, para luchar contra ese dios
deforme, llamado Fóbetor, mi última batalla.
Obra de referencia:
(Basada en la serie de novelas Percy Jackson y los dioses del Olimpo, de Rick Riordan)