Profesor: Judit Vacas Genicio
3º ESO - Aula: C
Microrrelato:
No recuerdo la última vez que sonreí, no sin que fuese forzado o por compromiso.
Hace más de un año que lo perdí todo. Todo lo que me importaba y todo lo que necesitaba. Hace más de un año que perdí a mis padres en un incendio y lo único que he hecho desde entonces es responder con un “gracias” a los “siento tu pérdida”.
No sé si alguna vez me volveré a sentir completa, no sé si alguna vez me volveré a sentir tan feliz como antes.
Aunque cada vez que veo las estrellas desde el tejado del orfanato, me siento un poco más cerca de ellos, siento que me acompañan, me dicen que no esté triste, que no llore, pero no puedo evitar que una cálida lágrima resbale por mi mejilla.
—Os echo de menos—le digo a dos estrellas que relucen más que el resto.
No valoraba lo que tenía hasta que los perdí y no hay nada más que me avergüence tanto como eso. Veo a familias pasar por la acera, felices, riendo y corriendo, y eso me hace pensar en lo mucho que extraño mi vida, en las tardes con mis padres, en que no volveré a verles. Dice que el tiempo cura todo, pero, ¿qué cura al propio tiempo?
Me recuesto sobre la piedra del tejado y sigo mirando las estrellas que cada vez brillan más. Parpadean y parpadean y siento que la ligera brisa me susurra un “te quiero”. Y por primera vez en mucho tiempo sonrío. Sonrío de verdad.
Obra de referencia:
La alumna ha leído “Te espero en el fin del mundo” de Andrea Longarela.