Profesor: Javier MachÓn GonzÁlez
1º BACHILLERATO - Aula: LCYL
Microrrelato:
En una calurosa tarde de verano por unos prados verdes de cuyo lugar no recuerdo y ni deseo hacerlo don Quijote y Sancho Panza galopaban con gran calma; don Quijote un poco bebido después de comer y beber con unos pastores estaba delirando sobre qué tan épica y grandiosa será su próxima aventura que lo catapultaría a los libros de historia cómo un prodigioso caballero andante y su fiel escudero sería recompensado con grandes riquezas, aunque a Sancho no parecía estar muy centrado a los delirios de causados por el alcohol haciendo estragos en su amo.
—Sancho ¿No crees que el narrador que está contando nuestra travesía es diferente del usual? —Con un tono algo jocoso miró a su escudero con las mejillas rojas por el alcohol.
—¿De qué me está hablando señor mío? Creo que el vino le ha sentado mal. —Sancho negó con la cabeza pensando que su amo estaba delirando otra vez como de costumbre solo que esta vez, no era producto de su locura si no la de aquel vino de origen pastoril.
—¿Ves Sancho? A eso me refiero, este intento de narrador que describe de forma poco elaborada, lenguaje pobre a diferencia del narrador que nos acompaña donde su léxico, su originalidad, un adelantado a su época por los magníficos relatos que comenta con alta elocuencia, este en cambio parece un mozalbete que apenas y entiende lo básico de la ortografía, gramática y un paupérrimo estilo de narración. —don Quijote exclamó con gran colera tanto que casi se cae de Rocinante de no ser por Sancho.
—Mi señor, creo que la bebida le está haciendo delirar. — Sancho miró a su señor con claros ojos de que estaba hablando tonterías.
—Ahora que lo dices... Puede ser una opción. — Con cansancio cerró sus ojos cayendo dormido.
Obra de referencia:
Don Quijote, de Miguel de Cervantes