Profesor: Juan Vivente Elías Doral
2º ESO - Aula: 2ESO2
Microrrelato:
La chistera negra
El deceso fue de lo más peculiar. La noche anterior, había estado en una cena de negocios; negocios que no le iban muy bien y que, a su pesar, le llevaron a malvender sus últimas propiedades, excepto su quinto piso en la Rue des Rosiers.
Nada más salir de allí, la víctima se fijó en alguien con una chistera negra, y a toda velocidad puso rumbo a la única vivienda que todavía le quedaba ¿Por qué? Por una simple razón: miedo.
Yo salí después de él, sentía la horrible necesidad de hablar sobre lo que había pasado, de zanjar lo que había empezado; una gran angustia me recorría cada vena y aun así me daban escalofríos, cada paso se me hacía más pesado. También vi la chistera negra, pero el portador a mí no.
Al fin giré la esquina y entré en su portal. Cuando llegué a su casa, la puerta estaba abierta, como el balcón, y me temí lo peor.
La autopsia reveló gran cantidad de huesos rotos, el cráneo reventado y una aceituna en la garganta.
Unos decían que fue un suicidio, otros, que se cayó por accidente, ya que iba probablemente borracho; nadie sospechó de mi silencio, y menos, de una chistera negra, con la que finalmente atrapé la mano justiciera del Dr. Alejo que se encierra en mi pecera. Apenas la dejo salir. Solo para cumplir mis deseos.
Obra de referencia:
La mano y otros relatos breves Ramón Gómez de la Serna recopilados en El dueño del átomo (1928)