Profesor: Juan Vivente Elías Doral
2º ESO - Aula: 2ESOcorregido
Microrrelato:
Insignias
En lo alto de una colina, se encontraba el internado. Era un colegio antiguo, donde las normas eran tres: disciplina, orden y orgullo.
Todos los alumnos llevaban uniformes negros. Aunque solo algunos se distinguían por llevar una insignia. Más bien pequeña, pero todos podían verla.
Daniel, no la llevaba. Ni se planteaba por qué los estudiantes con esa divisa eran tratados de manera distinta. Pero poco a poco se lo empezó a pensar. Los de insignia recibían libros usados. Sus dormitorios estaban en la zona más fría del edificio. Cuando uno de ellos rompía una norma, el castigo era más severo ¿Casualidad?
Casualidad o no, Daniel quiso acercarse a algún portador de la enseña. Martín era inteligente, amable y sabía contar historias fascinantes. La misma tarde que lo conoció, mientras paseaban por el muro que rodeaba el colegio, Martín le explicó: “No siempre fue así. Antes no había que llevarla. Pero las normas cambiaron.
A la mañana siguiente, por los altavoces se anunció: “Los alumnos con distintivo serán trasladados para poder recibir una mejor educación”. Los camiones llegaron de inmediato. Muchos estudiantes observaban desde las ventanas, en silencio. Nadie protestó. Nadie preguntó.
Daniel buscó a Martín con una mirada entre las filas de chicos que esperaban a embarcar. Fue la última vez que lo vio.
Los días posteriores, el internado continuó como si nada. Las insignias ya no eran necesarias.
Cuando Daniel abandonó el internado, continuó estudiando. Una de las fotografías de su libro de Historia le recordó sus días de colegio: Filas de gente con estrellas amarillas pegadas… ¿al pijama?... eran escoltadas hasta un camión ¿Por qué en pijama?
Debajo de la imagen, una palabra le heló la sangre: Holocausto.
Daniel cerró el libro lentamente. Lo que había visto en el internado no era solo historia antigua del colegio.
Obra de referencia:
“Un saco de canicas” de Joseph Joffo. Novela autobiográfica.