Profesor: Sergio Osuna Del Valle
3º ESO - Aula: 3º ESO C
Microrrelato:
Nadie lo notaba, pensaba Claudia. Ella siempre paseaba por los pasillos con una sonrisa perfecta, como si toda su vida fuera perfecta y en orden. Sacaba buenas notas, ayudaba a sus compañeros, nunca se quejaba y se comportaba como la alumna ideal. Era el tipo de persona que siempre tenía un paraguas para las lluvias, incluso si en la mañana el tiempo indicaba que sería un día soleado.
Pero nadie sabía que dentro de ella llovía más de lo que ella admitiría. Al inicio era como una llovizna suave, pequeñas inseguridades y dudas sin importancia, comentarios que fingía no notar, miradas que duraban más de lo normal. No era grave, no era nada que ella no pudiera manejar. Pero un día, lo inevitable ocurrió, la profesora la felicitó delante de todos, Claudia sonrió como siempre, pero entonces llegó a oír como alguien se reía a sus espaldas, seguido de algunos murmullos que ella no logró saber que decían. Empezó a llover como si le hubieran lanzado un balde de agua fría, se decía a sí misma: “No es para tanto”, “Estoy exagerando”, “No debería hacer un escándalo”. El timbre sonó y el recreo se llenó de risas y gente hablando como si nada. Claudia también estaba ahí, sentada, mirando al suelo sintiéndose empapada. Entonces alguien se acercó a ella, quedándose unos segundos a su lado.
—¿Te pasa algo?
Claudia levantó su mirada y negó como siempre:
—No.
La otra persona dudo un segundo, pero simplemente asintió y se fue. Nada había cambiado, seguía lloviendo, pero ahora Claudia se dio cuenta de algo, no era que nadie la viera, si no que ella no sabía cómo dejar de fingir estar bien.
Obra de referencia:
Relato inspirado en el libro Invisible, Eloy Moreno