Profesor: Cristina Díez Barberá
4º ESO - Aula: Cuarto B Colegio Bérriz
Microrrelato:
Nunca quise ser un héroe. Mi plan perfecto era simple: llegar al instituto, sobrevivir a clase, comer algo y desaparecer antes de que ocurriera cualquier desastre. Y, sobre todo, no meterme en líos. Pero, como siempre, la vida tenía otros planes.
En el recreo, un grupo de chicos se estaba burlando de alguien y el patio parecía un circo: balones rebotando, gritos que competían con sirenas y risas que me dolían en los oídos. Yo, como experto en evitar problemas, decidí practicar mi técnica secreta: desaparecer detrás de un arbusto imaginario.
Nada salió como esperaba. Tropecé con mi mochila, giré como una peonza y terminé justo frente al grupo de matones. Y, como si fuera poco, pensé que podía escapar saltando por los bancos, estilo película de acción.
Solo que casi me caigo al tercer salto y uno de los bancos crujió como si gritara. El miedo era un susurro; la valentía, un paso torpe sobre bancos inestables. Y, a veces —solo a veces—, un héroe es alguien que cae y se levanta al mismo tiempo.
—¿Yo? —susurré—. Si casi me rompo la cabeza y tengo arena en la boca.
Y, mientras bajaba del banco sin caerme —milagro absoluto—, pensé que quizá los héroes no son perfectos; quizá solo son personas normales que, por un segundo, deciden no mirar hacia otro lado.
Obra de referencia:
AUTORA: MARÍA MENÉNDEZ-PONTE NOVELA: HÉROE A MI PESAR