Profesor: David Gómez Sánchez
3º ESO - Aula: Lope de Vega
Microrrelato:
TÚ, YO. EL TIEMPO, EL OLVIDO.
¿Cuántas eminencias han tratado de buscarle sentido? ¿Cuántas almas han sufrido el tormento de no poder definir lo intangible, aún vitalicio?
Yo no soy más que otro peón que juega a ser rey, que sueña que es capaz de hallar una casilla gris en medio del inmenso tablero de ajedrez.
Bien consciente soy de que estas palabras no serán escuchadas por nadie, se perderán en el tiempo. En un futuro en que mis versos no serán más que fragmentos del pasado que me hacen jugar a ser poeta hoy.
Pero precisamente porque el tiempo se tragará mis sentimientos, no quiero que tal haga el olvido…
Olvido: El mayor miedo de los héroes más audaces. La menor preocupación de aquellos que supieron aceptar que no somos más que nosotros, que algún día nos faltará un “ellos”. Porque “yo” suena grandioso cuando son mis labios quien lo nombran, más si viene de un aquel, de pronto pierde significado.
“Tú” siempre serás segundo; el narcisismo de un mundo cruel se ha encargado de asegurarse de ello. Y cuando no quede más que olvido, te remorderá el saber que estabas ocupado aprendiendo a deletrear la palabra más vacía del mundo; la palabra que ya nadie escuchará.
Dicen que las palabras son solo eso: palabras. Pero lo dicen a la cara de quien a su vez registra esos pensamientos. Entonces Tiempo pasa, y Olvido llega, y ya no se es más que una duda. Una incógnita. Un paréntesis en el espacio que nadie podrá afirmar nunca haber pisado, rozado, sentido.
¿Por qué? Porque mientras viva el Tiempo, no seremos más que Olvido.
De esta forma el hoy y el mañana no son más que un suspiro entre una infinita carrera cronológica, hacia la misma catarsis vitalicia de siempre.
Obra de referencia:
Hemos leído Tuerto, maldito y enamorado, de Rosa Huertas, y nos hemos adentrado en el mundo del amor, del misterio, de las chicas enamoradas de fantasmas del s.XVII...