Profesor: Alberto Guerra Obispo
1º ESO - Aula: Grado 7
Microrrelato:
Antonia era una joven de pelo castaño, ojos perspicaces y labios
rojos como la sangre. Nunca quiso matar a su tío, pero, a veces, la culpa le
golpeaba. Fue solo un accidente que empezó, años atrás, en el mercado
del pueblo.
- Mira, ¡libros! —exclamó, apuntando hacia un puesto que crujía bajo
el peso de su dueño, un señor con la barba más larga que había
visto.
- No podemos gastar en tonterías, Antonia. —respondió su tío,
negando con la cabeza.
- ¡Pero, estoy aburrida! ¿Para qué me enseñaste a leer, entones, si no
puedo hacerlo? —gritó de nuevo. Él cedió, pero le dijo que eligiera
bien, solo le compraría uno.
Antonia aún se pregunta cuándo cogería su tío aquel libro sin que
ella lo notara. Quizás fue aquella noche lluviosa, después de cenar. Ya
sabéis que la lectura siempre ha sido amiga de la lluvia. El problema fue
que, tras devorar aquel libro, no volvió a ser igual. Regresó al puesto una
semana después; compró una docena de libros. Un mes más tarde volvió y
lo dejó sin existencias.
Antonia pensaba en esto mientras preparaba para su tío, que acababa
de volver de otra de sus aventuras, una rodaja de queso. Seguía enfermo en
su cama, apenado, no sabía si por no seguir batallando contra malandrines
o porque acababa de recuperar la cordura. "Alguien debería terminar con su
sufrimiento". Antonia observó el cuchillo afilado que tenía en la mano y lo
metió en su bolsillo, respirando hondo. La mujer de pelo castaño, ojos
perspicaces y labios rojos como la sangre se dirigió al cuarto principal.
Entró, sigilosa, contemplando la piel de su tío, pálida y verdosa, como un
arbusto marchito. Lo tocó, estaba frío. Parecía que no respiraba. Soltó un
sollozo arrodillándose ante el gran Alonso Quijano. "Al menos no sufrirá más".
Obra de referencia:
Don Quijote de la Mancha (adaptación) de Miguel de Cervantes, el novelista español más conocido en el mundo.