Profesor: María Luisa Ocaña Rodríguez
1º BACHILLERATO - Aula: B1G-LiU
Microrrelato:
Momentos después de una loca realidad.
A mí, persona a la que nunca la locura se había apoderado, o eso creía yo, ya que los médicos de ese lugar me tenían observado y controlado tanto que hasta cuando estaba durmiendo, me despertaban para ver si me había vuelto un psicópata o algo parecido. En sueños, me había tocado levantarme esa mañana de nuevo en ese extraño lugar en el que las personas que habitaban dentro solo tenían el objetivo de adentrarse en un mundo mentalmente ido por la locura que les iba consumiendo poco a poco.
Los, supuestamente, llamados médicos me cogieron del brazo como a un animal y me echaron ahí junto a los otros dementes que gritaban y lloraban desolados porque que con la pastilla esa se les quitaba la locura. Tras esto comíamos todos en un comedor enorme con decoraciones propias del barroco y luego color amarillo, que daban al loco un punto más de entretenimiento. Nos dieron un vaso lleno de agua y al lado una pastilla negra que, según ellos, te privaba de la locura que tenías en tu interior; nos la tomamos con calma algunos y por obligación otros, y los allí presentes se cayeron al suelo y se quedaron completamente dormidos e idos, ya que la locura era lo único que les mantenía vivos.
Todos menos yo, que volvía a estar en aquella casa con aquellos policías sentados frente a mí, y con aquel cadáver asfixiado que clavaba la mirada en mí por alguna razón que desconocía pero que en el fondo, muy al fondo de mi conciencia, se revelaba el sentido de aquella extraña y perturbadora situación.
Obra de referencia:
Cuentos, de Edgar Allan Poe. Este microrrelato corresponde a Corazón delator.