Profesor: Lola Escribano
3º ESO - Aula: 3º B
Microrrelato:
Me encuentro sentada en el porche de mi casa. La noche es tranquila y oscura. Entonces,
comienzo a distinguir un resplandor a lo lejos, proveniente de la Veta. Unos segundos más
tarde, distingo los gritos. Corro lo más rápido que me permiten mis piernas. Al llegar… No
tengo palabras para describir la escena.
Grandes aerodeslizadores lanzan bombas sobre mi hogar. El olor de la sangre y el humo
bloquean mis fosas nasales. La gente corre, presa del pánico, tratando de huir. Me coloco
delante de una niña, pero ella mira a través de mí, como si no me viera. Antes de que pueda
hablar, una bomba estalla encima de nosotras, y, por un momento, todo se detiene.
Es entonces cuando me despierto, empapada en sudor. No por el sueño en sí, sino por el
hecho de que esto ocurrió de verdad, hace menos de un año. La Veta ardió, la gente murió.
Más de 7.000 personas enterradas en un foso común en la Pradera.
Esta fue solo una de las muchas atrocidades cometidas por el Capitolio durante la guerra.
Seguían el mismo patrón una y otra vez: controlar, utilizar y asesinar. Esto me hace
preguntarme, ¿sobre cuántas vidas inocentes está construido nuestro país?
Siglos antes de la formación de Panem, esto ya sucedía. Disputas territoriales, conflictos
internos; esclavitud, pobreza y miseria. Guerras que buscaban dominar, en las cuales la
libertad de expresión no era una opción.
El Capitolio simplemente cometió las mismas atrocidades que muchos otros antes. Al fin y
al cabo somos seres inconstantes y estúpidos, con mala memoria y un don para la
autodestrucción.
Pero… Tal vez esta sea la buena. Porque cosas tan simples como el florecer de la Pradera,
muestran que todavía hay esperanza. Que todavía existe la posibilidad de un mundo mejor.
Obra de referencia:
"Los Juegos del Hambre". Suzanne Collins. Jóvenes deben luchar en un espectáculo utilizado para controlar a la población. Katniss Everdeen, una chica del distrito 12, termina desafiando al Capitolio.