Profesor: Silvia García Panizo
4º ESO - Aula: Zujaira
Microrrelato:
Yerma vive en una casa blanca, en un campo seco donde nunca llueve.
Está casada con Juan, un hombre serio que trabaja mucho. Ella lo mira y piensa en el hijo que nunca llega.
Cada mañana, Yerma se levanta temprano, barre el suelo y sale a caminar. Mira a las mujeres del pueblo con sus bebés en brazos y siente un dolor suave que crece por dentro.
Las vecinas hablan. Dicen que Yerma debería ser paciente. Otras dicen que rece más. Ella lo intenta todo: reza, canta, espera. Pero el tiempo pasa lento, como el viento que mueve el polvo.
Juan no entiende su tristeza. Él solo quiere orden y silencio. Dice que ya tienen lo necesario. Pero Yerma siente que no es verdad.
Un día, Yerma va al río. Allí escucha a unas mujeres cantar sobre la vida y la muerte. Ella se une a ese canto, pero su voz suena rota. Piensa que su cuerpo está vacío. Se pregunta si será ella el problema. Y vuelve a casa con los ojos húmedos.
Las noches son largas. Yerma mira el techo y cuenta los latidos de su corazón. Sueña con un niño que corre por el patio. Se despierta y solo oye el ruido del viento. Habla con Juan, pero él nunca quiere hablar del tema. La distancia entre ellos crece.
En una fiesta del pueblo, todos bailan. Yerma ve a las madres con sus hijos y ella más que nunca siente su vacío. Siente rabia, tristeza y cansancio. Mira a Juan y entiende que su vida nunca cambiará. En un momento de dolor y silencio, Yerma rompe todo. Su deseo la ha consumido. El campo sigue seco. Y ella, también.
Obra de referencia:
Obra de referencia: "Yerma" de Federico García Lorca