Profesor: Silvia García Panizo
4º ESO - Aula: Rayuela
Microrrelato:
Ingredientes:
10 huevos
1 kilo de patatas
1 cebolla (opcional)
Sal
Aceite
Primero lavamos las patatas, intentando cortarlas todas con el mismo grosor. Luego, cortamos la cebolla, si se desea añadirla a la receta, (en el caso contrario se puede saltar este paso). Como sabemos, este será un paso muy difícil para Tita, haciendo que se ponga a llorar la mona. Tita, siempre soñaba con viajar y conocer nuevas recetas de los países que visitara, pero Mama Elena nunca se lo permitiría, por la absurda tradición, de cuidar a su madre. Por eso, quiso variar un poco y realizar un plato de otro país. A continuación se prepara una sartén con abundante aceite y se espera a que esté bien caliente. Mientras esperaba, Tita, se dispuso a sacar los huevos de la nevera, romperlos con mucha destreza y colocarlos en un bol para luego batirlos. Siempre que Tita batía le gustaba tararear una canción. Tita se encontraba en su mundo cuando batía, Pedro se encontraba en el jardín cuando de pronto oyó, una melodía proveniente de la cocina. Esto atrajo a Pedro como los mosquitos a la luz de una candela. Cuando llegó a la puerta de atrás, le sorprendió ver a Tita moviéndose de un lado a otro batiendo y cantando. Pedro, parecía casi hipnotizado por la voz de Tita, y sin darse cuenta su mirada bajó por los labios de Tita, admirándolos como si de una joya se tratasen. Pedro, sin poder contenerse por más tiempo, abrió la puerta de la cocina y se dirigió hacia Tita. Una vez estuvo lo suficientemente cerca de ella, la abrazó por detrás envolviendo sus brazos en su cintura. Esto hizo que Tita diera un salto del susto, pero al girarse y ver que se trataba de Pedro, no pudo evitar sonreír.
Obra de referencia:
Obra de referencia: "Como agua para chocolate" Laura Esquivel.