Profesor: Silvia García Panizo
4º ESO - Aula: Rayuela
Microrrelato:
La noche caía sobre el mar embravecido, en el horizonte ya se veían las primeras estrellas miedosas, el barco avanzaba con firmeza entre las lágrimas del mar. El pirata erguido en cubierta, contemplaba el tenue Cielo. Estaba sentenciado a muerte lo sabía, lo sabía y aun así sonreía. ¿Qué podía quitarle ya el destino a quien había decidido ser libre? La vida, pensaba, no él ya la había entregado el día que había decidido romper sus cadenas y no vivir como esclavo.
Sus ojos recorrieron su barco con orgullo. ¿Qué es mi barco mi tesoro? No era oro, ni riqueza material. Era su hogar, el lugar donde nadie ni nadie le decía qué hacer. Cada tabla contaba una historia, cada vela guardaba su libertad. Era un tesoro porque allí era dueño de sí mismo, su propio dios.
¿Qué es mi dios la libertad? No creía en templos ni leyes escritas por otros, su fe estaba en poder elegir. La libertad, lo único sagrado, aquello por lo que merece dejar todo atrás, incluso lo que más amas.
¿Qué es mi ley la fuerza y el viento? Porque las normas nos encadenan, mi guía la mar, mis nubes las normas.
¿Qué es mi única patria la mar? La tierra tiene fronteras y dueños, el mar no, era inmenso y sin límites, allí yo pertenecía.
El pirata a su fin llegó, el libre aun en el cielo quedó.
Obra de referencia:
Obra de referencia: "Canción del pirata" de Espronceda