Profesor: Leticia Rico Vega
2º ESO - Aula: 2º ESO C
Microrrelato:
Un día, en plena madrugada, Dimitri despertó de una pesadilla, pero notó una sensación extraña. No podía abrir los ojos ni la boca. Palpó su rostro y entonces descubrió que no tenía cara, solo dos agujeros haciendo de nariz. Dimitri entró en pánico, expulsando un grito ahogado. Solo se escuchó en su cabeza, pues no tenía boca. Pero se quedó pensando un rato y ahí entendió que todo estaba siendo una pesadilla. Con este pensamiento en la mente, se decidió por intentar volver a dormir.
A la mañana siguiente, Dimitri despertó y le pasó lo mismo. No tenía cara. Esta vez entró en pánico de verdad, pues no estaba teniendo un mal sueño. En un intento desesperado de arrancarse la piel que cubría sus ojos y boca, al final solo consiguió llenar su cara de feos arañazos y alguna que otra gota de sangre.
Se levantó pero, al estar desorientado, cayó contra el suelo. Intentó gritar con todas sus fuerzas, pero no salió ningún ruido. Se levantó torpemente y, después de chocarse varias veces con el marco de la puerta y la pared de su habitación, consiguió salir para bajar a la cocina. Como consecuencia de su ceguera, acto seguido cayó rodando por las escaleras. Medio aturdido y con dolores en la espalda, intentó encaminarse a la cocina, y en el intento tiró varios muebles como mesas y sillas al suelo. También cayeron vasos, estallando en mil pedazos contra el frío suelo de la casa de Dimitri. Estos llenaron sus pies de cortes.
Obra de referencia:
Franz Kafka, La metamorfosis.